Cualquiera que sepa un poco de la historia de Lego (y si no sabéis nada, hay un documental súper interesante que os lo cuenta en Netflix) sabrá que la empresa se salvó de la ruina más absoluta gracias a hacerse con los derechos de producción de la saga Star Wars , que comenzaron a lanzar en 1999. Desde entonces, ha habido de todo: vehículos, escenarios, personajes, de todos los tamaños…

































