El arquitecto y artista francés David Deroo también apuesta por una solución intermedia o equilibrada entre revisitar la historia pasada del edificio e incorporar las nuevas posibilidades técnicas de nuestro tiempo. Es, junto a la del estudio Fuksas, una de las propuestas más fieles a las formas originales de la iglesia, y de alguna manera también la más discreta, aunque no entra en especificaciones técnicas ni da información sobre los materiales. Según declara Deroo en su cuenta de Instagram, preocupado por los posibles efectos de un concurso internacional de ideas para reconstruir Notre Dame, tiene "la esperanza de que le proyecto final que se lleve a cabo sea humilde pero innovador, delicado, bello y comprometido, creado por gente altamente preparada alrededor de una mesa común".