“Los hipopótamos conquistan a los colombianos con su aspecto bonachón. Les tienen simpatía, pero también temor”, dice a DW David Echeverry, biólogo de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare), con sede en El Santuario, departamento de Antioquia. Echeverry dirige los trabajos de monitoreo y estudio de esta singular especie africana en el corazón de Colombia.































