La familia imperial de Japón tiene desde hoy un miembro menos. Cuatro años después de anunciar su compromiso, la princesa Mako, sobrina del emperador Naruhito, se ha casado este martes por la mañana con Kei Komuro, su novio de la universidad. Komuro es de origen plebeyo, por lo que al casarse con él Mako ha perdido su título de princesa y ha dejado de formar parte de la familia imperial. Además, la controversia que rodea a la madre de Komuro ha impedido la celebración de una boda tradicional. Mako y Kei Komuro se han limitado a registrar su matrimonio a través de la casa imperial, sin cumplir con los ritos asociados a las bodas imperiales japonesas.































