"Oremos por los enfermos que son abandonados hasta dejarlos morir. Una sociedad es humana si protege la vida, toda vida, desde el inicio hasta su fin natural, sin decidir quién es digno o no de vivir", ha señalado el pontífice. Y ha agregado: "¡Que los médicos ayuden la vida, no la quiten!". El lunes los padres de Lambert abandonaron la batalla judicial para mantenerlo con vida.

































