Tales son las precauciones que se han tomado para proteger a la reina Isabel II y a su marido, Felipe de Edimburgo, frente al coronavirus, que ambos han permanecido en el castillo de Windsor desde que se trasladaron a él cuando estalló la pandemia. Incluso la boda de la princesa Beatriz se ha organizado en torno a ellos. La hija mayor del príncipe Andrés tenía tanta ilusión por casarse con Edoardo Mapelli Mozzi que no les ha importado hacerlo en plena pandemia. La ceremonia, que en un inicio iba a contar con cientos de invitados, quedó reducida a un romántico y privado evento familiar en el que los medios británicos estiman que hubo unas 20 personas. El lugar inicial de celebración era Londres, en concreto la capilla del palacio de St. James y los jardines del palacio de Buckingham, pero fue sustituido por el castillo de Windsor. Así, la seguridad estaba garantizada para Isabel y Felipe, las personas más vulnerables de la familia frente al virus. Seguro que tampoco faltaron los test a los invitados.


































