Un juez interrumpió la huelga de hambre que desde hace 11 días realizaba la expresidenta boliviana Jeanine Áñez para pedir su libertad. Argumentó que el resguardo de su vida “tiene privilegio incluso por encima de su propia voluntad”. La administración penitenciaria informó que, en aplicación de esta orden, suministró un suero de rehidratación a la expresidenta, “con aprobación de la paciente”. La hija de Áñez tuiteó que la habían sedado para ponerle el suero en las venas y que temía que su propósito fuera matar a su madre. Esto fue desestimado por las autoridades.



































