Monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la diócesis de Caacupé, dio a conocer la postura de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) que este año –a raíz de la pandemia- llama a celebrar las festividades de Caacupé de forma diferente. Anunció que las misas se harán a puertas cerradas y sin fieles, que el Tupasy Ycuá permancerá cerrado y que los fieles quedan dispensados del cumplimiento de las promesas de forma física. A la par, prevén el pago de subsidio a comerciantes de la ciudad que se verán afectados por la decisión tomada por la Iglesia.

































