"Hace tres meses que no podemos tomar agua de la canilla", cuenta Álvaro Machado, vecino del barrio La Blanqueada, en el corazón de Montevideo, Uruguay. "El agua sale salada, salada, y ya no queda nada", agrega. "El Gobierno decretó la crisis hídrica y está buscando soluciones. Pero no hay nada a corto plazo, así que no se lo que va a pasar", advierte.



































