El papa Francisco sorprendió al mundo entero al afirmar que "la puerta está abierta" a su posible renuncia al pontificado. Sin embargo aclaró que aún no ha pensado en esa chance, que de todos modos consideró que "no sería una catástrofe". Lo dijo en una rueda de prensa en el vuelo de regreso a Roma de su visita a Canadá.


































