Cabe recordar que, a raíz de la desastrosa entrevista que el príncipe Andrés concedió en televisión hace unos meses, muchos medios como The Times ya indicaron que la reina, de 93 años, no tenía ya edad para seguir lidiando con este tipo de crisis. En ello influía también la jubilación del duque de Edimburgo, parece ser que la persona que solía arbitrar en los conflictos familiares, y, precisamente, el relevo de Geidt. “Todo el mundo espera que la reina viva para siempre, pero su presencia supone que el sistema se haya atrofiado. Se supone que Edward Young debería tenerlo todo atado, pero es incapaz”. El diario The Times, no obstante, recuerda que Young fue en su día artífice de dos de los momentos de mayor popularidad para la monarquía: el cameo de Isabel II en las Olimpiadas de Londres y la ceremonia de su Jubileo en 2012. Fue él también, le defiende un aliado, quien coordinó la reciente renuncia de Andrés de York a sus funciones públicas.