En mayo de 1997, en los primeros meses de su segundo mandato presidencial, Clinton realizó un viaje al Reino Unido, en donde la realeza británica esperaba darle una cálida bienvenida. El entonces presidente fue invitado a tomar té con la reina Isabel II, pero prefirió rechazar la oferta, revelan documentos anteriormente clasificados de los Archivos Nacionales Británicos citados por Newsweek.
































