Las autoridades egipcias prepararon el cortejo al detalle y durante meses, para llamar la atención de los turistas en medio de la pandemia del coronavirus. Las momias pasaron por la renombrada plaza Tahrir, decorada con estandartes e iluminada con antorchas y luces de colores, así como la música de un grupo de tambores en directo y de la orquesta sinfónica de la Ópera de El Cairo, que puso la banda sonora al bautizado como "desfile dorado".

































