En un continente cubierto en su gran mayoría por hielo y nieve, en el que los ciclos de día y noche limitan la luz solar necesaria para la fotosíntesis, la flora se compone en gran parte de musgos y líquenes, mientras que las plantas vasculares más comunes son el "pasto antártico" (Deschampsia antárctica) y el "clavelito antártico" (Colobanthus quitensis).
































