Un preso, pero por otra causa
La investigación desnudó un sinfín de irregularidades, desde la capacidad del lugar -totalmente excedida- a la poca seguridad, la falta de reglamentación y la desidia de quienes tenían que revisar que todo funcionara con normalidad.
La tragedia de Cromañón provocó la destitución del entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, quien fue sustituido por Jorge Telerman, y la revisión de todos los locales para recitales en la Ciudad de Buenos Aires, algo que sumió a la industria musical en una gran incertidumbre.
El gerenciador del lugar, el ya fallecido empresario Omar Chabán, fue detenido y hallado responsable de la tragedia, junto a su mano derecha, Raúl Villarreal, como así también a los integrantes de la banda Callejeros, y varios funcionarios porteños, por la falta de inspección y control del lugar.
En 2009 la Justicia encontró responsables de la tragedia a Chabán, Diego Argañaraz (mánager de la banda) y al comisario Carlos Díaz, responsable de la comisaría séptima, con jurisdicción en la zona, por “estrago doloso seguido de muerte y cohecho”, además de dos funcionarios por “incumplimiento de deberes”.