Una de las principales evaluaciones que deben superar aquellos que pretenden ser parte de las filas del Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea es el examen psicológico. Consta de una parte estandarizada, escrita, y luego personalizada con una entrevista frente a profesionales. Por ejemplo, quienes presentan rasgos de baja autoestima o de tendencia suicida son rechazados. La preocupación actual radica en que el rechazo por "no apto psicológico" era excepcional tiempo atrás y ahora representa alrededor del 50% de los más de 70 mil jóvenes que intentaron sumarse a la milicia en lo que va del 2022 y que no lograron hacerlo por ese impedimento, según relatan a El Litoral funcionarios del área de salud del ministerio de Defensa.
































