El palo santo, conocido científicamente como "Bursera graveolens", no es simplemente un aroma agradable; es un símbolo de tradición, espiritualidad y conexión con lo ancestral. Originario de regiones de América del Sur, especialmente de países como Perú y Ecuador, ha sido utilizado por culturas prehispánicas en diversos rituales espirituales y curativos.



































