Trece años después de la sanción de la ordenanza Nº 11.622, que nació para ordenar la nocturnidad en Santa Fe, es necesario debatir un nuevo plan. Los hábitos cambiaron, los boliches relocalizados a la vera de la ruta 168 ya no reciben la masiva concurrencia de otros tiempos, y las tensiones que generan los ruidos molestos por el funcionamiento de algunos bares en barrios poblados hicieron que la actual gestión municipal comience a pensar una nueva norma ajustada a lo que ocurre en la actualidad.


































