Los resultados de las elecciones provinciales en Santa Fe del pasado 10 de septiembre plantean un rotundo cambio en el escenario institucional, que también deberá conjugarse llegado el momento por el que termine imperando en el plano nacional. Pero más allá de eso, pueden catalogarse los distintos aspectos en los que supone un triunfo de la política como tal, y a la vez abre desafíos que la pondrán a prueba.

































