Tal como quedó visto en otras ocasiones de temática similar, parece lógico que cada escuela conserve una parte, y no menor, de la capacidad, de la potestad, del poder para adaptarse a sus propias características, es decir, al tipo de alumno, de padres, de barrio, etc. Usando estas capacidades, estoy seguro de que cada escuela podrá hacer mejor las cosas. Al fin y al cabo, conseguir una formación, conseguir un certificado de estudios no es solamente haber acumulado un caudal de conocimientos, sino también haber conseguido la madurez y las habilidades que las circunstancias a cada uno le piden.