La política, para muchos jóvenes, suena a algo lejano, aburrido o inútil.Una palabra que solo aparece cuando hay elecciones, o cuando los adultos se ponen a discutir en la tele. La mayoría de los adolescentes hoy no se interesa por la política. Tengo 14 años, en mi curso, por ejemplo, soy el único al que realmente le importa quién gobierna, qué decisiones se toman, o hacia dónde va el país.

































