La hija de la ex presidenta Cristina Kirchner, Florencia Kirchner, se quedó en Cuba y no pudo viajar de regreso a la Argentina porque padece de una enfermedad llamada linfedema, que significa la acumulación de líquido linfático en las piernas, según argumentó el abogado de la senadora y de su hija ante la Justicia. A Florencia se le había detectado esa dolencia en agosto del año pasado.

































