“Vinimos a plantear los problemas que sufrimos en la provincia como consecuencia de las precipitaciones intensas desde el 23 de diciembre a la fecha, fueron cuatro semanas donde en algunos casos han precipitado 800 milímetros y los impactos que esto tiene sobre familias afectadas en pueblos y ciudades y el impacto económico sobre los distintos sectores productivos que -en magnitud- es lo más importante. Estamos estimando pérdidas en el sector agropecuario, ganadero y tambero de 1.200 millones de dólares, unos 20 mil millones de pesos. Esto implica más de un millón y medio de hectáreas afectadas, la cuenca lechera muy castigada, especialmente en el departamento Castellanos”. Así lo expresó el gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz, luego de reunirse hoy por la tarde con el ministro de Interior de la Nación, Rogelio Frigerio; y antes de hacerlo con el de Agricultura, Ricardo Buryaile, para completar un día de gestiones ante las autoridades nacionales, buscando ayuda económica para enfrentar la catástrofe hídrica santafesina.
































