El presidente del Partido Justicialista intentará reeditar la estrategia política que en 2019 le permitió a esa fuerza recuperar el poder en la provincia. Hace tres años, el mismo Ricardo Olivera era protagonista de haber logrado la unidad del peronismo, aun cuando algunas posiciones parecían irreconciliables. Pese a las dificultades, pudo convencer hasta a los que se habían alejado y conformado sus propios partidos. El PJ estaba fuera del poder desde hacía doce años, y con la gestión esencialmente de Olivera, los principales sectores aceptaron, primero, competir todos electoralmente sin salirse de esa estructura partidaria. En segunda instancia, incluso después de haber disputado una interna para dirimir la candidatura de gobernador, aceptaron también encolumnarse detrás de la fórmula Omar Perotti – Alejandra Rodenas.


































