El mes de noviembre es sinónimo de aumento de temperaturas y de precipitaciones intermitentes, además de un incremento de horas con luz solar; es decir, las condiciones óptimas para que se desarrollen y eclosionen los huevos que colocaron las hembras de mosquitos a fines de marzo y abril. Por eso es un muy buen momento para incrementar las tareas de prevención del dengue, cuyo vector es el Aedes Aegypti, y esto se logra desde cada vivienda con una tarea simple y barata: el descacharrado.



































