El pequeño Maximiliano Javier Sosa desapareció en noviembre de 2015. Inmediatamente los investigadores apuntaron contra la familia materna del niño, más precisamente contra su abuela Patricia Daniela Sayago, y su pareja, Ariel Reinaldo Malagueño. Días más tarde, ambos fueron detenidos, acusados por la fiscalía federal y puestos en prisión preventiva. Permanecieron tras las rejas hasta este miércoles, cuando el Tribunal Oral Federal decidió absolverlos y ordenó su libertad.

































