La última testigo en declarar en el marco del juicio de la reconocida causa Oldani expuso la información extraída de diversos dispositivos electrónicos pertenecientes a los dos acusados, Juan Manuel Ruffino y Andrés Federico Kaipl. Del celular del primero, señalado como el "chofer" de la banda, surgió que planeaban un golpe contra el presidente de Jerárquicos, Juan José Sagardía.
































