Una mujer de 41 años que estaba embarazada y en estado gravísimo debido al coronavirus murió durante la madrugada de este jueves en el Hospital Florencio Díaz de la Ciudad de Córdoba. Como su cuadro era crítico, los médicos tuvieron que adelantar el parto: el bebé nació prematuro, con un peso de 1,2 kilogramos y no tiene COVID-19.
































