En el atardecer del sábado 30 de septiembre, Ivana Garcilazo volvía en moto desde la cancha de Rosario Central, tras presenciar el partido clásico con Newell’s, que el equipo local ganó por 1 a 0. Regresaba a su casa, al igual que otras personas y vehículos, por Ovidio Lagos, en sentido sur-norte. Al llegar a la esquina de Montevideo, 3 personas – Juan José Massón, Ariel Cabrera y Damián Reifenstuel–, al ver venir a la víctima con ropa que la identificaba como parcialidad de Central, en forma conjunta, tomaron baldosas de la vereda y las arrojaron violentamente contra la humanidad de la mujer, «asumiendo y aceptando la posibilidad cierta y probable de provocar su fallecimiento, tanto por el impacto directo de las piedras a la persona que se encontraba en movimiento como por la posibilidad de hacerla perder el control del moto vehículo e impactar contra el pavimento o ser arrollada por un vehículo», según refirió en su momento el fiscal a cargo del caso, Gastón Ávila.