En Rosario se superaron los límites en materia de inseguridad. Es una frase que se torna repetida, al igual que las balaceras, las muertes y los ataques con tinte mafioso y entorno narco, con mensajes intimidatorios. Este fin de semana, demostrando que la calle de la ciudad gobernada por Pablo Javkin está tomada por la violencia, un niño de 11 años fue asesinado de un disparo que le perforó el cuerpo. Este lunes fue velado en un club del barrio donde lo encontró la muerte, donde familiares, vecinos y docentes de la escuela a la que asistía despidieron sus restos.


































