El último procesamiento dictado por la Justicia Federal de Santa Fe en la causa que tiene como protagonista central al narco Juan Ignacio Suris, dejó entrever una nueva trama de corrupción institucional, ya no en la delegación local de la Policía Federal, donde el reo comía asados con otros presos, sino en su “nuevo hogar”: la cárcel de Ezeiza. Eso fue el detonante para que Suris pase al Sistema Integral de Gestión de Personas Privadas de Libertad de Alto Riesgo, que implementó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a principios de año.


































