La ANSV actuó luego de recibir una serie de denuncias que indicaban que un grupo de personas garantizaba en las redes sociales la obtención de la licencia de conducir argentina sin trámite, sin curso y sin examen. El costo: alrededor de cinco mil pesos (a veces más, a veces menos), que debían ser transferidos a una cuenta bancaria. La cuenta, claro, era real, pero la contra-prestación nunca llegaba.

































