Vecinos del barrio "Los Pumas" de la ciudad de Rosario desmantelaron este lunes por la tarde a mazazos, martillazos y piedrazos la casa del sospechoso del crimen de Máximo Jerez, el niño de 11 años asesinado este sábado mientras se hallaba en la vía pública, donde denunciaron que se utilizaba como búnker para vender drogas, informaron fuentes policiales.

































