Todo daba a suponer que con las restricciones impuestas desde el 20 de marzo por el Gobierno Nacional para evitar los contagios masivos de Covid-19 iba a frenar la violencia y, en consecuencia, descender el número de crímenes en Santa Fe. Sin embargo, con el correr de los días volvieron episodios violentos y las muertes a las calles de la ciudad capital.

































