Una vez conocida la sentencia, El Litoral consultó al juez federal Aurelio Cuello Murúa, quien valorizó la “trascendencia institucional” que tiene la causa, ya que la misma, como la “causa Castelli” (primer juicio oral y público impulsado por el Juzgado Federal de Venado Tuerto) y otras que también se podrían destacar, “fueron íntegramente desarrolladas, y cumplimentada la etapa de instrucción que marca el proceso penal aún en vigencia, en la sede del Juzgado Federal de Venado Tuerto, además de que la etapa propia del juicio oral y público, gracias al traslado de los magistrados, fiscales y defensores, también se llevó a cabo en las instalaciones de la Casa del Bicentenario, cedida para esa ocasión por la Municipalidad de Venado Tuerto, lo cual permite visibilizar -aseveró el juez- el funcionamiento íntegro del proceso que se generó por el tráfico de sustancias estupefacientes, es decir, se están brindando respuestas concretas, en plazos razonables, a problemáticas de competencia federal de nuestra región, y que responde al espíritu que animó a la creación de nuestro Juzgado Federal; esto en lo específico de la competencia penal, sumado a los múltiples pronunciamientos que a diario atienden cuestiones de competencia no penal, como cuestiones de salud, tributarias y previsionales".