Según su relato, al comentarle y preguntarle a la misma pequeña, ella le pidió "que no diga nada, porque el profesor de gimnasia se iba a enojar con ella", lo que dio cuenta de la gravedad de la situación. Tras divulgar la situación entre los demás padres, algunos de ellos también constataron situaciones irregulares con el mismo docente implicado en los relatos de sus hijos. Debido a ello, decidieron se movilizaron al establecimiento escolar con carteles que visibilizaban la cara del profesor de educación física acusado.