Cuando el Mono Obberti, fallecido este lunes a los 75 años, llegó a Colón tenía apenas 20 años. No jugó todos los partidos de ese ascenso, pero marcó 13 goles. Y entre esos goles, se dio el gusto de pasar a la historia como el autor del tanto que le dio el ascenso a Primera en 1965. Fue una tarde de martes, con mucho calor, en cancha de Atlanta y ante el Deportivo Español. Ese día, ante una multitud de hinchas sabaleros que viajaron a la capital para ser protagonistas de ese gran sueño que ideó un avezado dirigente como Italo Giménez, en el que pocos creían, Colón lograba ponerle el sello de Primera a la ciudad de Santa Fe y materializaba el ascenso. El Mono conectó de volea un centro de Alejo Medina y puso la pelota en el fondo del arco de Español, desatando una euforia que se trasladó a nuestra ciudad en un festejo que no tuvo fin y que se dimensionó a los pocos días, cuando un nuevo triunfo, esta vez ante Nueva Chicago, le dio a los sabaleros el título de campeón.


































