El hincha de Colón sabe y conoce lo que es jugar "cada dos o tres días", entre el torneo doméstico, Copa Argentina y la Copa Sudamericana. Lo vivió hace no tanto con Pablo Lavallén, cuando el equipo se desangraba con la triple competencia. Algo similar le pasa ahora a Talleres de Córdoba, duro rival de cuartos de final en la Copa de la Liga, este sábado a las 21 en el Cementerio de los Elefantes. No pudo con Tolima, algunos jugadores quedaron "tocados" y el viernes ya estará instalado en la zona del puerto esperando la "finalísima" con Colón.


































