"Antes de la primera pregunta me gustaría explayarme sobre una situación que hemos vivido. No busco echar culpas, sé que el club está pasando un momento delicado, es un año político, hubo situaciones el otro día en el club (refiriéndose a la asamblea) que no nos competen porque nosotros venimos a jugar al fútbol, pero lo que pasó en nuestro vestuario, el hecho de no tener las cosas mínimas para afrontar un partido de Primera División, no es serio. Sólo pedimos sentido común y seriedad para afrontar una competencia de tal magnitud. Es fácil hablar, decir que se hacen cosas; pero no hay que hablar, hay que hacer. Lo que hemos vivido no se puede volver a repetir. No estoy juzgando, cada cuál sabe qué traje ponerse. Vivir lo que hemos vivido no me gustaría que vuelva a suceder. Cada uno tiene que responsabilizarse y hacerse cargo de lo que le toca. Si el equipo pierde, el responsable soy yo. Pero esto es de todos, representamos a una gran institución, con una gran historia y hay que responsabilizarse de lo que pasó". Así pidió abrir su alocución de sólo 8 minutos el técnico de Colón. Eduardo Domínguez señaló desde el mismo arranque que se iba a referir a una situación que ocurrió en el vestuario y que, por lo visto, incomodó no solamente al cuerpo técnico sino también al plantel de jugador. Ahora, la pregunta es: ¿qué fue lo que verdaderamente pasó?

































