“Esta gente no se merecía verme mal, en los momentos difíciles ellos me bancaron. He sido muy feliz acá, mi corazón se queda para siempre en esta cancha”, decía con lágrimas en los ojos —se “quiebra” cuando habla de su padre que está en el cielo— Esteban Oscar Fuertes. Hace ocho años, un 18 de junio de 2012, “Bichi” también tenía su “Último baile” en el Cementerio de los Elefantes frente a Godoy Cruz y se despedía con un doblete de gol, algo que todos esperaban antes que bajara el telón del “20”.

































