Cuando Jorge Baliño marcó el final y consagró la victoria 1-0 de Independiente, se escucharon varios silbidos en disconformidad con la racha nefasta del equipo (un gol y una sola victoria en ocho partidos), los que sobresalieron ante el silencio respetuoso de la multitud en el 15 de Abril. Hacía mucho tiempo que parte de la gente no se descargaba así con los players y con Munúa, al cual algunos plateistas le cuestionaron los cambios.


































