Ahora quedan 13 finales. En realidad, en la medida que los dirigentes no ayuden con refuerzos en estos días que quedan para el cierre del Libro de Pases, serán trece estaciones de un Calvario insoportable. Cada partido será una lucha, porque así como quedó “vaciado” el plantel, no le sobra casi nada. En realidad, le sobran un par de cosas: alma, corazón, vergüenza, entrega, despliegue. Después, claro está, le falta en todos lados.





































