Al respecto, la Aduana explicó que “la modalidad de la estafa es idéntica en todos los casos: las víctimas son mujeres que conocen en sitios web a hombres supuestamente residentes en el extranjero (en la mayoría de los casos en Inglaterra) con quien mantienen una breve relación a través de redes sociales, mail y teléfono. Luego este hombre dice remitirles una encomienda postal internacional que contiene elementos de mucho valor, como joyas, teléfonos celulares de última generación, notebooks y también sumas en efectivo para la compra de un inmueble. Luego de ello, las víctimas reciben correos electrónicos simulados de empresas de transporte de encomiendas, o de distintas oficinas públicas de la Argentina o de otros países, en las cuales le reclaman el pago de diferentes rubros para la entrega del paquete: Seguros, Desinfección, Control Antiterrorismo, Impuestos, etc. informando cuentas bancarias para transferencias del dinero requerido o solicitando pagos vía Western Union”.