Se realizó una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo por el conflicto laboral con Cliba, una de las prestatarias del servicio de recolección de residuos en la ciudad, en un intento por solucionar la situación de los 229 empleados que tiene esa empresa —algunos con hasta 34 años de antigüedad—, y en el marco de la eventual de la rescisión del contrato que la vincula con el municipio hace más de 20 años.
































