El lugar es un departamento de planta baja que se divide en dos espacios comunes. Se usaba como depósito, y había allí algunos trastos viejos y libros, muchos libros, que estaban siendo acopiados para formar una biblioteca popular. El lugar iba a tener un destino, pero el frío y la necesidad de ayudar a quienes viven en la calle y sufren cambió los planes: en Santa Rosa de Lima, el referente de una asociación civil que trabaja en ese barrio decidió reconvertir ese espacio en un parador nocturno para que los indigentes puedan dormir bajo techo y en una cama abrigada.

































