Los médicos neonatólogos de los hospitales Cullen, Iturraspe y Alassia de la ciudad de Santa Fe encendieron una luz de alerta: están preocupados por la cantidad de mamás que consume drogas ilícitas durante el embarazo, y las graves consecuencias que esto tiene en el recién nacido y su desarrollo futuro. No tienen datos estadísticos precisos porque no existe un protocolo común para pesquisar a través de muestras de orina a las madres que consumen; pero sí, una percepción clara: los casos de mamá adicta o de hijo de madre adicta, vienen en aumento. Sin embargo, pocas veces se diagnostica.




































