“Porque quienes hacemos la Fundación -continuó-, sabemos cómo se viven esos momentos en los que nuestros hijos están en una sala de quirófano en una cirugía a corazón abierto, porque cuando lo que se vive internamente es emocionalmente agobiante, cobra relevancia el mundo externo como sostén. Una forma de cumplir esta función es a través de acciones de cuidado a partir de entornos físicos que sean fuente de experiencias sensoriales de bienestar configurados para ser ambientes donde poder sentir calma, espacios respetuosos donde poder ser acompañado o asistido en el sufrimiento, lugares donde descansar y recuperar fuerzas para continuar con la labor de cuidado de la persona en situación de enfermedad”, aseguró Puyol.