Con una modificación al Régimen de Infracciones y Penalidades de la ciudad (Ordenanza N° 7882), el Legislativo local estableció nuevas sanciones para aquellas personas que sean propietarias de perros de "razas potencialmente peligrosas", expresión que quedó en desuso (hoy se dice perros de gran porte), y también para todo comercio dedicado al adiestramiento y la venta de estos animales.
































