"¿Cuándo van a sacar los palos?", pregunta Dino a El Litoral, mientras va llegando con su pelota a sumarse al grupo de chicos que ya está jugando en la plaza. Los palos son unos postes que algún privado colocó quizá con la intención de generar un emprendimiento particular y que les interrumpe el libre correteo y el picadito. La plaza es -por ahora- un espacio con árboles en parte y con un alisado de cemento en otra, perdido a mitad de manzana entre los monoblocks de Las Flores II (se ingresa por calles Estrada y Lamadrid). Pero los niños ansían que ese predio tenga mejoras y se convierta en un lugar de juego para el barrio.



































