El Gobierno provincial habilitó el pasado miércoles al personal policial, mediante un protocolo de actuación, a efectuar controles y retener motovehículos que no cumplan ciertas normas. No obstante, comenzó a regir con cuestiones técnico-legales que aún faltan ajustar para que el procedimiento sea conducente. Como resultado, este lunes la gente reclamó en el corralón municipal porque el Tribunal de Faltas no tenía forma de "juzgar" las actas labradas por los efectivos policiales, además de que en el propio lugar se registró faltante de documentación y de condiciones de los vehículos.



































